De quien pide que le llamemos
Qué: Nombre y teléfono. Si quiere, el nombre de su restaurante y cuántas sucursales tiene.
Para qué: Marcarle para explicarle el producto. Nada más.
Escrito para leerse, no para cubrirnos. Si algo de aquí no se entiende, escríbenos y lo cambiamos.
Roberto Arrucha, con domicilio en Calle 10 704, San José, C.P. 94630, Córdoba, Veracruz, es responsable del uso y la protección de los datos personales que se recaban a través de este sitio y de la aplicación Jefe Remoto.
Esta lista sale de revisar qué guarda el sistema, no de una plantilla. Si aquí no aparece, no lo guardamos.
Qué: Nombre y teléfono. Si quiere, el nombre de su restaurante y cuántas sucursales tiene.
Para qué: Marcarle para explicarle el producto. Nada más.
Qué: Correo y contraseña de su cuenta, el nombre del restaurante, la ubicación del local para dibujar la geocerca, y su teléfono si decide recibir el corte de cada noche.
Para qué: Darle acceso, mandarle el corte y cobrarle la mensualidad.
Qué: Nombre, correo, puesto, sucursales, tarifa por hora, un PIN cifrado que nadie puede leer, las horas que registró, y la ubicación desde la que fichó, con la distancia al restaurante.
Para qué: Registrar sus horas, calcular lo que se le debe y dejar constancia de lo que se le pagó. La ubicación solo se usa para anotar si el fichaje fue en el restaurante o no; nunca se sigue a nadie fuera de ese momento.
Qué: El RFC, el nombre o razón social, el correo y qué consumió. Nada más: el pago no pasa por aquí.
Para qué: Que el restaurante le pueda emitir su factura. El sistema no la timbra, solo guarda los datos y lleva el estado.
Qué: Ventas, comandas, conteos de inventario, compras con su foto de la nota, y los checklists.
Para qué: Que el dueño pueda ver y comprobar lo que pasa en su restaurante.
Escribe a startups@pro-latam.org diciendo quién eres y qué quieres. Tenemos 20 días hábiles para responderte y 15 más para hacerlo si procede, como marca la ley.
Hay algo que no podemos borrar, y preferimos decírtelo aquí.
El registro de horas y de pagos está encadenado a propósito para que nadie pueda cambiarlo después, ni nosotros. Es lo que prueba cuánto se le pagó a cada quien. Borrarlo destruiría esa prueba, y es además un registro que la ley obliga a conservar.
Lo que sí hacemos cuando alguien deja de trabajar en un restaurante: se le cierra el acceso de inmediato y se revoca su sesión. Sus horas y sus pagos se quedan, porque son su comprobante tanto como el del restaurante.
Cualquier cambio a este aviso se publica en esta misma página. Si el cambio afecta a para qué usamos tus datos, te lo avisamos antes por correo o por WhatsApp.
Última actualización: 18 de septiembre de 2026.